BIBLIA TENIA RAZON WERNER KELLER PDF

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Author:Kalkree Toramar
Country:Equatorial Guinea
Language:English (Spanish)
Genre:Video
Published (Last):11 September 2015
Pages:262
PDF File Size:15.73 Mb
ePub File Size:18.55 Mb
ISBN:373-1-99576-677-5
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Hace 4. En Germania se utilizan arados de madera para labrar la tierra. A los pies del Himalaya se extingue, parpadeando sobre el valle del Indo, la solitaria luz de una isla cultural. La usan los poetas, los empleados de la corte y del gobierno; para el comercio hace tiempo que se hizo indispensable.

Ur, nombre tan misterioso y legendario como el de muchos nombres de reyes y caudillos, de poderosos imperios, de templos y palacios recubiertos de oro que nos habla la Biblia.

Extinguido el ruido de las ruedas del tren que se dirige hacia el Norte, el viajero se siente envuelto en el silencio del desierto. A los beduinos les es muy familiar este solitario cono, en cuyas grietas anidan las lechuzas. En otros tiempos — hace 4. Eran extensos cultivos, comparables a las actuales haciendas productivas de California. Una gran paz reinaba en esos lugares dedicados al culto, donde los sacerdotes celebraban sus oficios junto al ara del dios de la Luna, Nannar.

Llenos de asombro escucharon los hombres del "siglo de las luces" el relato de sus hallazgos y portentosos descubrimientos. Piensa vagamente en una vieja estatua, en armas, en piezas de adorno y hasta en un tesoro escondido. Arremete contra el cono, lo hace martillear palmo a palmo. El bloque inferior sobresale casi 10 metros de la arena. Esto es todo. Pero Taylor no se desalienta. Ingentes masas de ladrillos rotos van cayendo diariamente desde lo alto.

Al cabo de algunas semanas cesa el ajetreo en la parte alta, el golpear incesante de los picos. Un par de hombres desciende precipitadamente de la altura y penetran en la tienda de Taylor. Taylor queda decepcionado. No los entiende en absoluto, pero se siente feliz. Cuidadosamente embalados, los cilindros parten para Londres.

Pero a su alrededor ya no reina el silencio. Apenas retirado Taylor, acuden legiones de otros visitantes. Una feliz casualidad quiere que entre los oficiales de la tropa se halle un experto, R.

Thompson indaga con todo cuidado y manda un informe urgente a Londres. Para este hombre inteligente y afortunado, el Tell-al-Muqayyar constituye la gran tarea de su vida. Todas estas colinas han adquirido su forma en el transcurso de siglos y hasta de milenios, siguiendo el mismo proceso. En el transcurso del tiempo las ruinas y los escombros de innumerables pueblos han ido formando, capa sobre capa y estrato sobre estrato, una colina.

El mismo nombre se les daba ya en la antigua Babilonia. Hasta en las piedras carcomidas y gastadas o en los restos de ladrillos reducidos casi a polvo pueden reconocerse los perfiles de las construcciones. Hasta el segundo milenio antes de J.

Con grandes brigadas hizo remover el suelo en profundo. Hijo de comerciantes, era un profano en la materia. Se profundiza en la colina comenzando por practicar una entalladura. Empujada por el ligero viento, se extiende, y pronto en torno a la antigua torre escalonada aparece todo envuelto por la nube. Es fina arena que, removida por centenares de palas, indica que han empezado las grandes excavaciones. Parecen fortalezas, de gruesos muros.

Cada uno de ellos con un patio interior rodeado por toda una serie de estancias. En los hogares situados en las cocinas de los templos eran preparadas las viandas para el banquete sacrificial.

En Ur era distinto. Toda entrega era anotada en una tablilla de tierra cocida: seguramente los primeros recibos de impuestos que extendieron los hombres. Los escribientes, que eran sacerdotes, anotaban las entradas por impuestos en memorias semanales, mensuales y anuales.

Uno de estos talleres sacerdotales fabricaba doce distintas clases de vestiduras. Al sur de la torre escalonada, al explorar una serie de colinas, vieron surgir del fango paredes, muros y fachadas situadas unas junto a otras formando varias hileras.

Entre ellas se abren paso estrechas callejas. Comparados con ellos los que se han conservado de Babilonia resultan humildes, hasta pobres. Ur de Caldea a principios del segundo milenio antes de J. Las mismas casas denotan confort, hasta casi lujo. L as tumbas reales de los sumerios. Fueron removidos trenes enteros de tierra, cascotes y examinados cuidadosamente. La arena fue pasada por tamices y los escombros milenarios fueron manejados cual si se tratara de un valioso tesoro.

Arpas y liras estaban apoyadas en los muros. Woolley ha llevado de nuevo sus colaboradores nativos a la colina de las "tumbas reales. Despacio, con sumo cuidado, hace cavar pozos y comprueba personalmente la naturaleza de los materiales que se van extrayendo.

En efecto, han terminado los restos de toda cultura. Sobre el fondo de lodo del antiguo delta debieron de levantarse las primeras casas. Las palas van profundizando la capa, un metro, dos metros A metros de distancia del primer pozo hizo abrir otro.

Estrato de las tumbas de los reyes. Estrato de lodo 3 metros. L a epopeya de Gilgamesh y la Biblia. Llegado a la isla en que Utnapishtim vive, Gilgamesh le pregunta sobre "el misterio de la vida. Su superficie era de doce iku unos 3.

Las paredes eran de diez gar un gar es igual a 6 metros aproximadamente de altura. Ganados del campo, animales del campo, artesanos El furor de Adad llega hasta el cielo; y toda claridad se cambia en tinieblas.

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